Fundamentación de Pastoral

FUNDAMENTACIÓN

I.- EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 4,18

“El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. Él me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos”

II.- DOCUMENTO DE APARECIDA

332. Cuando hablamos de una educación cristiana, por tanto, entendemos que el maestro educa hacia un proyecto de ser humano en el que habite Jesucristo con el poder transformador de su vida nueva. Hay muchos aspectos en los que se educa y de los que consta el proyecto educativo. Hay muchos valores, pero estos valores nunca están solos, siempre forman una constelación ordenada explícita o implícitamente. Si la ordenación tiene como fundamento y término a Cristo, entonces esta educación está recapitulando todo en Cristo y es una verdadera educación cristiana; si no, puede hablar de Cristo, pero corre el riesgo de no ser cristiana

333. Se produce, de este modo, una compenetración entre los dos aspectos. Lo cual significa que no se concibe que se pueda anunciar el Evangelio sin que éste ilumine, infunda aliento y esperanza, e inspire soluciones adecuadas a los problemas de la existencia; ni tampoco que pueda pensarse en una  promoción verdadera y plena del ser humano sin abrirlo a Dios y anunciarle a Jesucristo.

334. La Iglesia está llamada a promover en sus escuelas una educación centrada en la persona humana que es capaz de vivir en la comunidad, aportando lo suyo para su bien. Ante el hecho de que muchos se encuentran excluidos, la Iglesia deberá impulsar una educación de calidad para todos, formal y no-formal, especialmente para los más pobres. Educación que ofrezca a los niños, a los jóvenes y a los adultos el encuentro con los valores culturales del propio país, descubriendo o integrando en ellos la dimensión religiosa y trascendente. Para ello, necesitamos una pastoral de la educación dinámica y que acompañe los procesos educativos, que sea voz que legitime y salvaguarde la libertad de educación ante el Estado y el derecho a una educación de calidad de los más desposeídos.

337. La Escuela católica está llamada a una profunda renovación. Debemos rescatar la identidad católica de nuestros centros educativos por medio de un impulso misionero valiente y audaz, de modo que llegue a ser una opción profética plasmada en una pastoral de la educación participativa. Dichos proyectos deben promover la formación integral de la persona teniendo su fundamento en Cristo, con identidad eclesial y cultural, y con excelencia académica. Además, han de generar solidaridad y caridad con los más pobres. El acompañamiento de los procesos educativos, la participación en ellos de los padres de familia, y la formación de docentes, son tareas prioritarias de la pastoral educativa.

338. Se propone que la educación en la fe en las instituciones católicas sea integral y tema transversal en todo el currículum, teniendo en cuenta el proceso de formación para encontrar a Cristo y para vivir como discípulos y misioneros suyos, e insertando en ella verdaderos procesos de iniciación cristiana. Asimismo, se recomienda que la comunidad educativa, (directivos, maestros, personal administrativo, alumnos, padres de familia, etc.) en cuanto auténtica comunidad eclesial y centro de evangelización, asuma su rol de formadora de discípulos y misioneros en todos sus estamentos.
Que, desde allí, en comunión con la comunidad cristiana, que es su matriz, promueva un servicio pastoral en el sector en que se inserta, especialmente de los jóvenes, la familia, la catequesis y promoción humana de los más pobres. Estos objetivos son esenciales en los procesos de admisión de alumnos, sus familias y la contratación de los docentes.

III.- MISIÓN Y VISIÓN DEL COLEGIO

Misión:

Nuestro colegio concibe su misión educadora como parte de la misión evangelizadora que realiza la Congregación de la Misión en comunión con la Iglesia en el campo de la educación, misión que busca la formación de personas plenamente humanas a imagen de Jesús. En ese sentido, definimos como misión lo siguiente:

Fomentar una práctica educativa en clave pastoral y con sentido solidario, especialmente con los más pobres y una profunda sensibilidad social por el cuidado del planeta. 

Visión

  1. Formar una comunidad educativa testimonial, imbuida del carisma vicentino, que fomente un ambiente cálido, agradable, responsable, que promueva la vivencia de los valores cristianos, el cuidado del medio ambiente, la conciencia democrática, el sentido crítico, la creatividad, el liderazgo, el aprendizaje de otros idiomas, el uso adecuado de la tecnología, dentro de una realidad cambiante y globalizada.
  2. Consolidar la pastoral educativa vicentina que integre a toda la comunidad educativa: escuela de padres, misiones, pastoral juvenil-vocacional, grupos vicentinos, catequesis, formación de líderes, perseverancia, en donde participen alumnos, padres de familia, maestros y ex alumnos.

IV.- IDEARIO DE LOS COLEGIOS VICENTINOS

Consideramos en nuestro ideario unos valores arraigados en el evangelio, los que surgen de nuestra espiritualidad y los que son de orden humano y que son comunes a todos. A partir de ellos, establecemos una jerarquía y los asumimos como nuestro ideario. Asumimos que:

  • El Amor  está sobre el Conocimiento
  • La Sabiduría está sobre el conocer
  • El Ser sobre el Tener
  • La Misericordia sobre la Justicia
  • La Ética de Máximos sobre la Ética de Mínimos
  • La Formación sobre la Información
  • Las Personas sobre las Cosas. 

 

VICENTINO

IDEARIO VICENTINO

COMO INSTITUCIÓN EDUCATIVA CATÓLICA

  • Promover el conocimiento, la reflexión y la práctica de los valores evangélicos como una concepción de vida diaria.
  • Promover la búsqueda y el amor a la VERDAD TRASCENDENTE, fruto de la armonía entre la razón y la fe.
  • Hacer de la educación una escuela de evangelización fomentando la formación integral del alumno, el crecimiento de la iglesia y proyectándose a la comunidad.
  • Presentar a la Persona, el mensaje de Jesucristo como núcleo de la existencia del hombre.
  • Humanizar y cristianizar la vida en la comunidad educativa: alumnos, padres de familia y maestros, personal administrativo.

COMO INSTITUCIÓN EDUCATIVA VICENTINA

  • Hacer conocer a Jesucristo, Salvador y Evangelizador de los pobres.
  • Crear una conciencia de presencia y pertenencia a la Iglesia, continuadora de la obra de Cristo.
  • Descubrir a Jesucristo en el rostro de los pobres y servirle a EL en ellos.
  • Crear una conciencia de solidaridad y servicio con las necesidades locales, nacionales e internacionales.
  • Crear un clima adecuado que ayude a la vivencia de la fe y la práctica de la caridad.
  • Realizar todo trabajo con responsabilidad.
  • Fomentar un espacio educativo donde prime la sencillez, la humildad, la acogida, el respeto la confianza, la alegría, el amor, la generosidad, la transparencia y la verdad.
  • Compartir nuestra fe y vida en comunidades de misión a través de experiencias de evangelización
  • Ayudar a los más débiles en su nivel económico, capacidad intelectual, u otro tipo de limitaciones.
  • Fomentar una presencia cercana, amistosa y de convivencia entre los educadores, padres de familia, alumnos, trabajadores y ex alumnos.
  • Crear una conciencia de pertenencia a la tierra, nuestro hogar, para responsabilizarse de su conservación.

COMO INSTITUCIÓN EDUCATIVA

  • Brindar una educación centrada en el afecto y el respeto al alumno.
  • Lograr una formación integral: intelectual, humana, científica y con proyección social.
  • Desarrollar la capacidad de aprender a aprender, las inteligencias múltiples en unión con la investigación  y la cultura en general.
  • Fomentar los hábitos de trabajo, de estudio, responsabilidad y libertad.
  • Ayudar a los alumnos y alumnas a descubrir y a desarrollar sus capacidades, físicas, intelectuales, artísticas, deportivas y afectivas.
  • Promover el respeto a los principios democráticos y la solidaridad.
  • Favorecer la inserción de sus alumnos y alumnas en el entorno geográfico a través del respeto y el cuidado del medio ambiente y la creación de la conciencia ecológica.
  • Potenciar la formación ética y trascendente de la persona.
  • Brindar una educación centrada en el afecto y respeto al alumno.
  • Formar personas que gobiernen su voluntad y lleguen a ser autónomos.

EN SU DIMENSIÓN COMUNITARIA

  • Hacer del colegio una comunidad de ayuda y servicio entre maestros, alumnos y padres de familia.
  • Formar una familia humana y cristiana por medio de todos los servicios que ofrece el colegio.
  • Estar abiertos y disponibles para el servicio y la solidaridad. 
  • Orientar al alumno a vivir en una permanente y auténtica dimensión comunitaria.
  • Crear un clima de sinceridad y transparencia, donde las relaciones interpersonales sean horizontales y se sienta una auténtica familia.
  • Fomentar una presencia cercana, amistosa y de convivencia entre educadores, padres de familia, alumnos, trabajadores y ex alumnos.
  • Conocer  y respetar la identidad regional y nacional.
  • Una comunidad educativa con espíritu de renovación constante.

 

V.- PLAN PASTORAL DEL PROYECTO EDUCATIVO PARA LOS COLEGIOS VICENTINOS

PLAN PASTORAL

“Hacia una comunidad educativa cada vez más evangelizada y evangelizadora”

Nuestro Proyecto Educativo Institucional se sustenta sobre tres ejes educativos al que denominamos enfoque pedagógico: Saber, Amar y Evangelizar que son fuente de capacidades valores y actitudes en el educando y en el agente educador. En ese sentido, hay que hacer notar que no puede haber formación integral vicentina si el alumno y el profesor no  han vivido una experiencia de encuentro con Dios y se han hecho seguidores de Jesús y testigos de su amor.

La evangelización es vivencia, testimonio, contenido (Jesús), pero es también es método para llegar a la plenitud de la vida en Cristo. La evangelización realizada por alumnos, maestros,  padres es un medio invalorable para poner en práctica los valores aprendidos en la escuela. Por tanto la evangelización en la escuela tiene una carga pedagógica muy importante. 

Nuestro colegio es un lugar de evangelización intensa hacia dentro y hacia fuera desde la óptica de San Vicente de Paúl.  Esto significa  que el colegio no es sólo una institución académica, sino también un centro misionero y pastoral donde se promueve una vida cristiana completa, intensa, como si fuera una parroquia misionera, y no sólo un lugar donde se lleva un currículum de estudios.

Para que el Colegio se convierta en una comunidad educativa, evangelizada y evangelizadora se requiere de una atención y dedicación especial por parte de todos los estamentos del colegio.

La formación cristiana es parte fundamental del currículo visible (planes de estudio y proyectos pedagógicos) y del currículo oculto (actitudes y valores) de la comunidad educativa. El núcleo central de esta formación es la personalización de los educandos mediante una pedagogía simultánea que integra lo humano y lo espiritual (proceso humano y gracia de Dios). En ese sentido el método del Saber, Amar y Evangelizar está trenzado de una profunda y clara orientación  pastoral, formadora de  valores y compromisos.

Nuestro trabajo pastoral en el colegio y desde el colegio es compartido con los laicos: maestros, alumnos, padres de familia y ex alumnos.

A. La pastoral educativa vicentina tiene las siguientes características:

  1. Kerigmática: el alumno y el maestro deben vivir una experiencia de conversión por el anuncio de Jesús. Este anuncio debe suscitar en el alumno y las familias un nuevo nacimiento. 
  2. Misionera: El alumno debe entender que ha sido llamado para ser enviado a dar razón de su fe y su amor a Jesús en el mundo donde él vive.
  3. Mariana: el alumno y toda la comunidad educativa debe comprender que nuestra fe se vive en familia y esa familia la dirige una mujer: María.
  4. En contacto con los pobres: La pastoral y la evangelización debe realizarse en contacto cercano con los más pobres, pues es en ellos donde se encuentra la verdadera religión.
  5. Anuncio o catequesis explícita
  6. Aquí se encuentra la cumbre del proceso de educación de la fe encomendado a la escuela cristiana.  Sin este tramo último quedaría truncada la identidad de la escuela cristiana. La catequesis explícita de iniciación se define como un proceso de conversión a Cristo que culmina con la plena incorporación a la comunidad cristiana y se manifiesta en el compromiso vital por el Reino de Dios.  Este proceso de iniciación, que para los alumnos de los padres creyentes ya comenzó de hecho con el bautismo y la catequesis familiar, continúa en la escuela cristiana a lo largo de toda la infancia, en una etapa que pudiéramos calificar de “despertar de la fe”.

    En la medida en  que el ambiente religioso del alumnado lo permita,  nuestro colegio debe prever una adecuada iniciación a la oración y celebración de la fe, a través de todo el currículo escolar.  De manera especial debe cuidar la catequesis y celebración de la Eucaristía y de la Reconciliación, por la importancia que tienen en la formación de la identidad cristiana, en la inserción en la comunidad eclesial y en el proceso de conversión personal.

    Otros elementos catequéticos como pueden ser las convivencias, los retiros, etc., deben ser planteados en relación con el proceso de iniciación cristiana, como invitaciones permanentes al seguimiento de Jesús en la comunidad eclesial.

  7. Pastoral vocacional: ésta es connatural a la fe cristiana, y no puede faltar en ningún proceso sistemático de catequesis y proyecto pastoral.  Por tanto, el proyecto incluye la pastoral vocacional, para ayudar a los jóvenes a encontrar su ubicación de servicio eclesial.
  8. El núcleo se encuentra en el grupo de profundización en la fe, donde se desarrolla el proceso catecumenal, y donde convergen o toman consistencia todos los otros elementos catequísticos citados anteriormente.  Por supuesto, el proceso no está sujeto al desarrollo académico de los cursos escolares, sino que se prolonga más allá  de la estancia del educando(a) en el colegio.  Para la gran mayoría el destino final serán las comunidades parroquiales; para algunos serán las comunidades consagradas, o la propia comunidad cristiana del centro educativo. 

    En sentido nuestro colegio propicia un círculo vocacional integrado por alumnos del colegio y de la comunidad, los cuales realizan a lo largo del año un proceso de profundización de lo que Dios quiere para su vida.

  9. Construcción de comunidad cristiana
  10. Entendemos por comunidad educativa el conjunto de personas que en el ámbito escolar comparten un proyecto educativo. La cohesión del grupo es imprescindible si se quiere mejorar la calidad educativa y evangelizadora de la escuela. La educación se fragua en la relación, en las mediaciones, en el amor. La persona madura participando, responsabilizándose en los diversos cometidos de la vida, sin olvidar  que comunidad es una red de relaciones cuyo lenguaje esencial es la confianza.

    Vivir el estilo comunitario exige hoy un cambio de actitudes, un aprendizaje de la comunicación  y de la respetuosa integración de fuerzas en torno a un proyecto compartido por todos los estamentos de la comunidad escolar.  Esencialmente ha de asegurar los procesos formativos, el clima de convivencia y relaciones, habiendo de ser sus directivos los primeros testimonios de esa unión y madura convivencia.  No habrá posibilidad de valores superiores mientras la base humana, la relación personal, la justicia y la mutua comprensión no sean un hecho.

B. Etapas de la pastoral:

1. Discipulado: Etapa de crecimiento y acompañamiento.  Se compone de tres elementos:

  • Comunidad: pequeña reunión semanal.
  • Catequesis y formación bíblica
  • Vida sacramental frecuente y revitalizada.
  • Misión

2. Apostolado – Misión: Todo evangelizado(a) debe dar testimonio de vida  en su casa, en la escuela y en la vida social; testificar con la palabra sobre el Señor vivo que se ha encontrado, aprovechando toda oportunidad; tener un compromiso apostólico concreto en el Plan Pastoral del colegio y en los campos pastorales que vaya tomando fuerza la escuela.  Para la implementación del Plan al interior del colegio se necesitará un número grande de personas comprometidas apostólicamente, organizados en equipos y coordinados por un Consejo Pastoral al estilo de una parroquia.

C. Objetivos:

  1. Organizar y planificar la pastoral educativa en donde participe toda la comunidad educativa a modo de Consejo Pastoral a cargo de un maestro (a) y asesorado por los misioneros.
  2. Fomentar experiencias de fe y encuentro con Dios a través de celebraciones, misiones, retiros, convivencias, preparación de la catequesis.
  3. Acompañar a los diversos grupos de la familia vicentina.
  4. Involucrar a los alumnos, a los maestros y a los padres de familia en la pastoral del colegio.
  5. Planificar la pastoral en etapas: iniciación, crecimiento, formación y madurez.
  6. Formar líderes y asesores de grupos y de las diversas etapas de la formación pastoral en el colegio y fuera de él.  
  7. Propiciar experiencias de misiones con alumnos, maestros, padres de familia y ex alumnos.
  8. Llevar a cabo proyectos de promoción social que integre a toda la comunidad educativa a favor de los más pobres.

VI.- EL OBJETIVO DE LA DIÓCESIS

“Es misión de nuestra comunidad diocesana la evangelización, es decir, el anuncio, la celebración y la vivencia de Jesucristo salvador, expresado en el sacramento y la palabra”

Objetivo General:

Potenciar el trabajo pastoral, y asumir un compromiso con Cristo evangelizador de los pobres, donde se preparen laicos en el carisma vicentino, involucrando a toda la comunidad educativa para el trabajo misionero, teniendo como ideario el saber, amar y evangelizar.

Objetivos Específicos:

  • Fortalecer el compromiso cristiano, impulsando el carisma vicentino en la educación pastoral de la familia dándole un sentido misionero.
  • Colaborar con la formación en la fe de los diferentes agentes que conforman nuestra comunidad educativa (maestros, alumnos, padres de familia).
  • Animar a la comunidad educativa a vivir, profundizar y celebrar su fe en Jesucristo con mayor convicción para poder compartirla en una experiencia misionera.
  • Ensalzar el gran valor que tiene la familia, no solamente en la formación de nuestros alumnos, si no también en su madurez hacia la fe.
  • Promover actividades pastorales en las que puedan participar en conjunto los diferentes grupos que conforman la pastoral, buscando de esta manera la unidad mediante el trabajo en equipo.
  • Buscar que las diferentes áreas de aprendizaje se conviertan de forma directa en espacios para la evangelización.
  • Integrar la pastoral del colegio como eje transversal en todas las programaciones curriculares, tomando como centro para su desarrollo el valor de la FILIACIÓN DIVINA.
  • Potenciar el trabajo que viene realizando la catequesis de confirmación y de primera comunión.
  • Tener una participación más activa en las diferentes actividades propuestas por la diócesis.